Juan II el Bueno: cautiverio, crisis interior y tratado de Bretigny (1350–1364) · LA GUERRA DE LOS CIEN AÑOS
Tras Poitiers, la ausencia del rey pone de manifiesto una cuestión candente: ¿quién controla el impuesto y la reforma del Estado? Los Estados generales intentan imponer un encuadramiento del gobierno, mientras que París se convierte en el epicentro de la contestación.
El preboste de los mercaderes Étienne Marcel encarna la presión urbana: obtener garantías sobre la moneda, el impuesto y la responsabilidad de los consejeros. La crisis parisina muestra que la guerra ha politizado a las ciudades, que exigen contrapartidas al esfuerzo financiero.
El delfín debe gobernar en equilibrio: mantener la autoridad real sin romper con las fuerzas sociales capaces de paralizar la capital. En este período, las rivalidades principescas agravan la crisis y hacen más difícil la reconstrucción política.