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1508–1513: liga de Cambrai y guerras contra Venecia

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Luis XII: [título por completar más adelante en el capítulo] (1498–1515) · RENACIMIENTO

Apenas cinco años separan la cima de la gloria italiana de Luis XII de su hundimiento completo. Entre 1508 y 1513, Francia pasa de ser el amo indiscutido del norte de Italia a una potencia expulsada de la península, y todo empieza, paradójicamente, con una coalición pensada para servir a sus propios intereses.


🤝 Formación de la liga de Cambrai

Venecia, por entonces, inquietaba a todos. La República controlaba gran parte del norte de Italia, y su poderío comercial y militar preocupaba a toda Europa. El 10 de diciembre de 1508, cuatro firmantes —Luis XII, Maximiliano I, Fernando II de Aragón y el papa Julio II— se ponen de acuerdo en un objetivo común: desmembrar las posesiones continentales de Venecia. Cada uno tiene puesta la mira en su parte: Francia en Cremona, Brescia y Bérgamo; el Imperio en Verona, Vicenza y Padua; Aragón en los puertos de las Pullas; el papa en la Romaña.

⚔️ La guerra contra Venecia (1509): cuarta guerra de Italia

Este conflicto se inscribe en una política italiana que Luis XII venía siguiendo desde el comienzo de su reinado: ya el 9 de febrero de 1499 había retomado por su cuenta la ambición napolitana de sus predecesores angevinos, añadiendo a ella su propia pretensión sobre el ducado de Milán, heredada de los Orleans. Tras conquistar el Milanesado, se encuentra así, en 1509, como dueño de una gran parte de la península.

De este período nos queda además un testimonio visual poco común: un cuadro de Alvise De Donati, «María Magdalena, Marta, Lázaro, el Príncipe y la Princesa de Provenza escuchando el sermón de Cristo», conservado hoy en el Museo Nacional de Arte de Cataluña, en Barcelona, y procedente originalmente de la iglesia de San Bartolomeo en Caspano. En él se ve al rey y a la reina de Francia, representados como príncipes de Provenza, arrodillados, con el rey sosteniendo entre sus manos una corona idéntica a la que aparece en las monedas acuñadas por la Casa de la Moneda de Milán. Es el único retrato de cuerpo entero de un rey de Francia pintado por un artista del Renacimiento italiano que ha llegado hasta nosotros.

Sobre el terreno, la campaña avanza rápido. Cuarenta mil franceses al mando del propio Luis XII, frente a treinta mil venecianos: las ciudades caen unas tras otras, muchas veces con el apoyo de las poblaciones locales. El 14 de mayo de 1509, en Agnadello, cerca de Cremona, el ejército francés se enfrenta a las fuerzas de Bartolomeo d’Alviano. La victoria es aplastante. Venecia pierde de golpe todas sus posesiones continentales, y la Lombardía veneciana cae bajo control francés.

🏰 Consecuencias inmediatas

Para Venecia, es un desastre: ninguna posesión continental restante, un gobierno desacreditado, ni un solo aliado en Europa dispuesto a socorrerla; solo la propia ciudad de Venecia sigue siendo libre. Para Francia, en cambio, es el punto culminante: la mayor victoria militar del reinado, un territorio ampliado hasta Lombardía, un rey en la cumbre de su gloria. Queda, sin embargo, un problema ya latente: ocupar estos territorios conquistados resultará mucho más difícil que tomarlos, y las resistencias locales no tardarán en manifestarse.

🔄 El vuelco de las alianzas

Y ahí es donde todo cambia. El papa Julio II, que había orquestado él mismo la liga de Cambrai, empieza a inquietarse al ver a Francia volverse demasiado poderosa, hasta el punto de amenazar el propio equilibrio italiano que pretendía preservar. Su nuevo objetivo: expulsar de Italia a los «bárbaros», como llama a los franceses.

Francia, de hecho, ya encaja reveses en otras partes de la península: ese mismo año es expulsada de Nápoles por Fernando de Aragón, llamado Fernando el Católico, y perderá el Milanesado seis años después, en 1513. Para acelerar este proceso, Julio II va volviendo contra Francia a sus antiguos socios, uno tras otro, y forma, el 5 de octubre de 1511, la Liga Católica, más conocida como Santa Liga, que reúne a Venecia, España, el Imperio, Inglaterra y los cantones suizos. Una sola consigna: expulsar a los franceses de Italia, atacando en todos los frentes a la vez.

⚔️ La guerra de la Santa Liga (1511–1513)

Y los frentes, en efecto, se multiplican: suizos y venecianos se lanzan contra Milán, Fernando ataca Navarra, Enrique VIII desembarca en Francia, Maximiliano amenaza Borgoña. Francia se encuentra atenazada por todos los flancos.

El punto culminante militar llega el 11 de abril de 1512 en Rávena: treinta mil franceses al mando de Gaston de Foix se enfrentan a veinte mil soldados de la liga bajo Ramón de Cardona. La victoria es francesa, pero a qué precio. Gaston de Foix, sobrino del rey, muere allí, y el ejército francés sale tan debilitado que la expresión «victoria pírrica» rara vez ha encajado tan bien en un campo de batalla del reinado.

La mayor parte de los combates se libra en Italia, pero el propio territorio francés no queda a salvo. En 1512, Aragón se apodera de la Alta Navarra. En 1513, los suizos sitian Dijon y obligan a la ciudad a pagar un rescate para retirarse. En agosto de ese mismo año, los ingleses se imponen en Guinegatte, la famosa «jornada de las Espuelas». Frente a esta presión múltiple, Luis XII opta por desarticular la Santa Liga pieza por pieza, mediante una serie de tratados separados, entre ellos el muy discutido tratado de Dijon.

🏃 La retirada de Italia

En el frente milanés, todo se decide en cuestión de meses. En la primavera de 1512, los suizos invaden el Milanesado; en verano, Maximiliano Sforza es restaurado en el trono ducal; en otoño, los franceses son expulsados definitivamente del norte de Italia. Un dominio construido a lo largo de más de una década se derrumba en un solo año.

El tratado de Dijon de 1513 formaliza esta retirada: Francia renuncia a todas sus pretensiones en Italia, los Sforza son restaurados en Milán, se firma la paz con Venecia y con el papa, y se pagan indemnizaciones de guerra. Un tratado discutido, y con razón: sella el fin definitivo de las ambiciones italianas de Francia, firmado bajo la presión directa de las derrotas militares y no desde una posición de fuerza.

🧠 Para recordar

  • 1508: liga de Cambrai contra Venecia
  • 1509: batalla de Agnadello (victoria francesa)
  • 1511: Santa Liga formada contra Francia
  • 1512: batalla de Rávena (victoria costosa)
  • 1513: pérdida del Milanesado, retirada de Italia
  • Balance: apogeo y luego declive brusco del poder francés en Italia
  • Consecuencias: fin de las ambiciones italianas de Luis XII

Próximo zoom: La derrota de Novara y la pérdida definitiva del Milanesado.